La digitalización sanitaria está cambiando la forma en que empresas, comunidades, edificios e industrias gestionan el consumo de agua. La lectura manual sigue siendo una práctica extendida, organizada por ciclos de revisión en terreno. La telelectura permite avanzar hacia un modelo más ágil, donde los datos pueden estar disponibles con mayor frecuencia y en una plataforma centralizada.

Elegir una solución de telelectura requiere entender tres niveles: el tipo de lectura remota que se necesita, la tecnología de comunicación que la soporta y la capacidad de gestión que tendrá la organización sobre esos datos. En esa decisión aparecen dos conceptos clave: AMR y AMI.

Qué es la telelectura de agua y cómo funciona

La telelectura o telemedición de agua es un sistema que permite recibir información de consumo desde medidores conectados a una red de comunicación remota. El medidor registra el volumen de agua utilizado, almacena la información y, según la tecnología implementada, la transmite hacia un receptor o una plataforma de gestión mediante internet.

Este modelo permite reducir la dependencia de recorridos presenciales, disminuir tiempos de levantamiento de información y contar con datos más oportunos para la operación. La telelectura aporta disponibilidad, frecuencia y trazabilidad de los datos.

En la práctica, una solución de telelectura combina cuatro componentes:

Componente

Función principal

Medidor de agua con módulo de comunicación

Registra el volumen de consumo

Módulo de comunicación

Transmite la lectura hacia un receptor o red

Red o dispositivo receptor

Recibe la información desde los medidores

Plataforma de gestión

Permite visualizar, analizar y utilizar los datos para operación, facturación o monitoreo


Este flujo puede operar con distintos niveles de automatización. En algunos casos, un receptor debe pasar cerca del medidor para recoger la información. En otros, el medidor queda conectado a una red fija y envía datos sin necesidad de una visita mensual al punto de medición.

AMR y AMI: principales diferencias

AMR y AMI son dos formas de implementar lectura remota de medidores. Ambas reducen la lectura manual directa, con alcances técnicos y operativos distintos.

Qué es AMR

AMR, sigla de Automatic Meter Reading, corresponde a un sistema de lectura automática de medidores. Su objetivo es facilitar la recolección remota del dato de consumo sin ingresar físicamente a cada propiedad o punto de medición.

En muchos proyectos, AMR funciona mediante radiofrecuencia. Un operador recorre una zona con un dispositivo receptor, ya sea caminando o en vehículo, y recoge las lecturas emitidas por los medidores cercanos. Esto mejora la eficiencia del proceso de lectura y reduce la manipulación directa del medidor.

AMR es una alternativa útil cuando la prioridad es optimizar ciclos de lectura, disminuir visitas punto a punto y mantener una inversión inicial más acotada. Su alcance depende de la cercanía del receptor, la configuración del medidor, el entorno físico y la planificación del recorrido.

Qué es AMI

AMI, sigla de Advanced Metering Infrastructure, corresponde a una infraestructura de medición avanzada. En este modelo, los medidores quedan conectados a una red de comunicación que permite enviar datos hacia una plataforma central de manera automática y programada.

La diferencia práctica es relevante: en AMI, la organización puede recibir datos sin depender de que una persona pase cerca del medidor. Esto habilita mayor frecuencia de información, monitoreo más continuo, gestión de alertas y mejor visibilidad sobre patrones de consumo.

AMI suele apoyarse en tecnologías como NB-IoT, LoRaWAN, LTE-M u otras redes de baja potencia diseñadas para dispositivos IoT. La elección depende de la cobertura, el costo de conectividad, la autonomía de batería, la densidad de medidores y el nivel de control que se quiera tener sobre la red.

Tabla comparativa entre AMR y AMI


Criterio

AMR

AMI

Tipo de sistema

Lectura remota automática mediante receptor cercano

Infraestructura de medición avanzada conectada a una red fija o gestionada

Tecnología habitual

Radiofrecuencia

NB-IoT, LoRaWAN, LTE-M u otras redes IoT

Presencia en terreno

Requiere recorrido cercano al medidor

No requiere

Frecuencia de datos

Dependiente de los recorridos presenciales

Puede ser diaria, varias veces al día o configurada según necesidad

Tipo de información

Lectura de consumo

Lecturas frecuentes, historial, alertas y datos para análisis operativo

Uso recomendado

Redes con prioridad en eficiencia de lectura y menor complejidad inicial

Redes que buscan monitoreo, trazabilidad, alertas y gestión digital avanzada

Valor operativo

Optimiza lectura y reduce trabajo manual de forma acotada

Apoya decisiones comerciales, operativas y técnicas con mayor frecuencia de datos


Tecnologías principales AMI: NB-IoT y LoRaWAN


La decisión entre estas tecnologías debe complementarse con la elección del protocolo o dispositivo de comunicación. En telelectura de agua con AMI, las alternativas más comunes se agrupan en las siguientes:

NB-IoT para AMI

NB-IoT, o Narrowband Internet of Things, es una tecnología de comunicación celular diseñada para dispositivos IoT de bajo consumo energético. En telelectura de agua, permite que los medidores transmitan datos a través de redes móviles, generalmente mediante SIM o eSIM.

Su mayor fortaleza está en la cobertura celular y en su capacidad para conectar dispositivos distribuidos en zonas amplias. También puede ofrecer buen desempeño en interiores, cámaras o espacios con condiciones complejas, siempre que exista cobertura disponible del operador.

NB-IoT puede ser una buena alternativa para medidores dispersos, ciudades con cobertura móvil, empresas sanitarias con necesidad de instalar medidores en subterráneos o proyectos que buscan evitar la instalación de infraestructura propia de comunicaciones.

Antes de elegir NB-IoT, conviene evaluar cobertura real en terreno, costo de conectividad, duración de batería, frecuencia de transmisión y entrega de datos mediante la plataforma de gestión.

LoRaWAN para AMI


LoRaWAN es una tecnología de red de baja potencia, utilizada en proyectos IoT donde se busca conectar dispositivos concentrados con bajo consumo energético. En telelectura de agua, requiere desplegar una red con gateways que reciben datos desde los medidores y los envían a una plataforma central.

Su principal atractivo está en la posibilidad de diseñar redes propias o privadas, especialmente en zonas acotadas, condominios, parques industriales, comunidades, localidades o territorios donde existe control sobre la infraestructura.

LoRaWAN puede ofrecer buena autonomía de batería y costos de conectividad competitivos cuando el proyecto logra una concentración adecuada. Su desempeño depende del diseño de radiofrecuencia, ubicación de gateways, densidad de medidores, interferencias, topografía y gestión de la red.

La evaluación de LoRaWAN debe considerar las capacidades técnicas para su correcto diseño y capacidades operativas que tendrá la organización para hacerse cargo de la mantención de la red. 

NB-IoT o LoRaWAN: cuál elegir para telelectura de agua

La elección entre NB-IoT y LoRaWAN debe partir por el diseño del proyecto. Ambas tecnologías pueden formar parte de una solución AMI, con ventajas distintas.


Factor de decisión

NB-IoT

LoRaWAN

Cobertura

Depende de redes móviles disponibles

Depende de gateways propios 

Infraestructura

Sin necesidad de infraestructura propia

Requiere diseño, instalación y gestión de gateways 

Escenarios habituales

Redes dispersas, ciudades, subterráneos, despliegues amplios con cobertura celular

Redes concentradas, comunidades, industrias, localidades o zonas con control territorial

Costos recurrentes

Puede considerar planes de conectividad por dispositivo

Aquellos derivados de la operación de la red: arriendo de sitios, energía, mantención, entre otros

Control de red

Operador móvil

De quien despliegue la infraestructura de la red

Batería

Diseñada para bajo consumo, según frecuencia y cobertura

Muy eficiente en bajo consumo, según configuración y tráfico

Escalabilidad

Alta, según cobertura celular

Media,  dependiente del despliegue de  gateways 





Para conocer un comparativo detallado entre ambas tecnologías, descarga el eBook Telelectura para Medidores de Agua Potable en Entel Digital.

Chile y la telelectura de agua

En Chile, la digitalización de la medición de agua potable ya forma parte de la conversación regulatoria y operativa del sector sanitario. La incorporación de medidores digitales con sistemas de telelectura apunta a mejorar la gestión de datos, fortalecer la trazabilidad del consumo y habilitar sistemas de aviso frente a posibles fugas.

La brecha de digitalización sigue siendo un punto central. La mayoría de la red aún dependen de medidores convencionales y ciclos presenciales de lectura. La transición hacia telelectura requiere inversión, planificación técnica, interoperabilidad, seguridad de datos y coordinación con usuarios.

La mejor telelectura es la que responde al objetivo de gestión. La decisión debe considerar costo inicial, costo operativo, cobertura, frecuencia de transmisión, autonomía, interoperabilidad y capacidad de convertir datos en acciones. En medición de agua, la tecnología más adecuada es la que permite pasar de leer consumos a gestionar información útil para la operación, los usuarios y la sostenibilidad del recurso.

Para conocer más sobre soluciones de telelectura de agua, revisa Elements de Entel Digital.

Preguntas clave antes de implementar telelectura


¿Cuál es el objetivo principal?

Definir si se busca solo lectura remota, alertas de consumo, monitoreo diario, apoyo a facturación o una gestión integral de la red.


¿Con qué frecuencia se necesitan los datos?

La frecuencia define la tecnología. Para lecturas mensuales puede bastar AMR; para datos diarios o varias veces al día conviene evaluar AMI.


¿Los medidores están concentrados o dispersos geográficamente?

Si están concentrados, puede ser viable una red propia como LoRaWAN. Si están dispersos, NB-IoT puede ser una alternativa práctica si existe cobertura celular.


¿Existe cobertura celular suficiente para NB-IoT?

Debe validarse con los operadores de comunicaciones.


¿Es viable desplegar gateways para LoRaWAN?

Depende del territorio, la densidad de medidores, los puntos disponibles para instalación y la capacidad de operar esa red.


¿Qué autonomía de batería se requiere?

La batería depende de la frecuencia de transmisión, la calidad de señal y la configuración del dispositivo. Más transmisiones suelen exigir mayor consumo energético.


¿La solución debe integrarse con sistemas existentes?

Conviene definir desde el inicio si los datos se conectarán con plataformas de facturación, atención a clientes, monitoreo operacional o dashboards internos.


¿Qué protocolos de seguridad e interoperabilidad se necesitan?

La solución debe proteger los datos, permitir trazabilidad y facilitar la integración con medidores, plataformas y sistemas futuros.


¿Qué costo total tendrá la solución?

El análisis debe incluir tanto el CAPEX como el OPEX, considerando desde: medidores, módulos, servicios profesionales de diseño de red e instalación de gateways, gateways, conectividad, plataformas, mantención, operación y eventuales reposiciones.



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